Una excursión que combina el paisaje volcánico del Parque Nacional del Teide con el pintoresco pueblo de Masca es un auténtico viaje por algunos de los lugares más espectaculares de la isla. Las carreteras de montaña, los miradores, las impresionantes formaciones rocosas y la naturaleza única convierten esta ruta en una de las más recomendadas de Tenerife.